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foto de Flickr, autor angeloangelo
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lunes, 3 de noviembre de 2014

Automatización y economía colaborativa están transformando radicalmente el mercado de trabajo.


¿Los robots y los sistemas de inteligencia artificial destruirán más empleo del que crearán en 2025? Esa es la pregunta que el Pew Research Center formuló a casi 2000 expertos en tecnología e internet en un estudio que se acaba de hacer público

El 52% consideró que muchos de los trabajos actuales (especialmente en los campos de asistencia sanitaria, transporte, logística o atención al cliente) serán reemplazados por máquinas pero tienen fe en que el ser humano aprovechará las capacidades que le hacen único y será capaz de crear nuevos empleos y formas de ganarse la vida como lleva haciendo desde la revolución industrial. Argumentan que, historicamente, los avances tecnológicos han sido creadores netos de empleo y que estos cambios contribuirán a liberarnos de las ocupaciones más penosas, permitiendo incluso redefinir el propio concepto de trabajo. 

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Foto tomada de Wikimedia Commons

La tendencia hacia la automatización es imparable. El MIT ya lo pronosticaba así hace dos años en un extenso informe sobre el futuro del mercado de trabajo. Por su parte, la BBC analiza las ventajas y desventajas de que tu jefe o empleador sea un algoritmo, como ocurre en plataformas como mobileworks o freelancer. Entre los pros destaca que da instrucciones claras, no tiene cambios de humor, procesa información a la velocidad del rayo y no hace micromanagement, ni se toma los errores como algo personal. Por contra, están focalizados en la optimización de las tareas con una rigidez que les impide tener en cuenta el impacto de factores como las enfermedades puntuales y no son capaces de captar -al menos a día de hoy- los matices que subyacen en cualquier interacción con seres humanos.

Los algoritmos también juegan un papel esencial en lo que se conoce como sharing economy (también denominada on-demand o peer economy). Los ejemplos más citados son Uber y Airbnb pero existen muchas empresas con modelos de negocio basado en la colaboración (entre ellas Fon, TaskRabbit, dogvacay o Spinlister).

Un artículo reciente de Techcrunch afirma que los algortimos están ganando la partida hoy a los sindicatos como apoyo de los trabajadores, en el sentido de que ofrecen flexibilidad respecto a cómo y cuándo trabajar, consiguiendo que oferta y demanda se equilibren mediante el constante ajuste de precios e incentivos. Esa flexibilidad es una caracterísica muy valorada por muchos jóvenes con talento puesto que les permite compatibilizar su vida laboral con sus pasiones y a la vez generar su propia reputación y marca personal. Una de las frases de ese artículo me ha gustado especialmente. Traducida sería "la economía siempre ha tenido lo que podemos denominar empleos "long-tail" pero ahora tiene la posiblidad de emparejarlos con trabajadores "long-tail". El autor (@DannyCrichton) termina abogando por modificar drásticamente la normativa laboral vigente para asegurar que se regula adecuadamente el ganarse la vida con una multiplicidad de pequeñas ocupaciones.

En el mismo sentido, un artículo de la semana pasada de El Confidencial analiza el auge de los trabajos freelance y afirma -apoyándose en un estudio- que más de 50 millones de norteamericanos son autónomos, cifra que previsiblemente crecerá en los próximos años puesto que las grandes empresas tienen planes de aumentar sus encargos a trabajadores externos.

miércoles, 30 de julio de 2014

¿Estamos preparados para tener jefe algorítmico?


El número de tareas que son desarrolladas por máquinas es cada vez mayor en nuestros días. Los avances en capacidad de computación junto con el acceso a grandes cantidades de datos (big data) están haciendo que las máquinas sean cada vez más potentes. Como hemos visto en artículos anteriores, los ordenadores empiezan a tener cada vez más "inteligencia" y son capaces de pilotar coches o aviones de forma similar a como lo hacen los seres humanos.

¿Quiere decir lo anterior que las computadoras inteligentes pueden desempeñar trabajos cotidianos mejor que nosotros? Un reciente estudio de la universidad de Oxford ha llegado a la preocupante conclusión de que casi la mitad de los ocupaciones analizadas en EEUU están en riesgo de ser desarrolladas por máquinas en un plazo de varios años. Parece que cada vez vamos a ver más Baxters a nuestro alrededor aunque, lógicamente, cuando más creativo y artístico sea el trabajo, menor riesgo de sustitución.

Los abogados podemos estar contentos porque salimos en el puesto 115 en un listado de 702 trabajos, siendo el número 1 la ocupación con menor riesgo de automatización. Sin embargo el estudio ha detectado una tendencia creciente que desplaza a asistentes y a abogados de baja cualificación por programas con sofisticados algoritmos, que son capaces de rastrear y analizar una cantidad ingente de información y bases de datos y presentarlos de una manera ordenada.

foto del usuario de Flickr Riebart

Foxconn ilustra perfectamente esa tendencia hacia la automatización. La mayor compañía privada china anunció recientemente que en breve empezará a utilizar robots para la producción del iPhone6, lo cual es un poco irónico porque esa empresa tiene una reputación terrible por las constantes quejas de trato discriminatorio, condiciones de trabajo penosas que han provocado suicidios, abusos de los mandos, salarios bajos y contaminación medioambiental.

Encontrar trabajo estos días no es fácil. Una pista que puede ayudar es entender que muchas grandes empresas utilizan un software especial para filtrar el aluvión de CVs que reciben cada vez que publican una vacante. De hecho, algunas compañías hacen los candidatos tengan que interactuar con una máquina diseñada para medir no sólo el lenguaje verbal sino también el no verbal. Prueba a quejarte y es muy probable que acabes hablando con uno de los miles de chat bots (también conocidos como asistentes virtuales) que se ocupan de los centros de atención al cliente.

Peor sería tener un jefe robot, ¿no? Pues también eso es una realidad con la aparición de proyectos como Amazon Mechanical Turk. Se trata de una herramienta que publica las tareas disponibles (cosas apasionantes como introducir los horarios de apertura de un restaurante o revisar fotos de ropa). A continuación, un algoritmo, basándose en el desempeño anterior, colocará a la persona más arriba o más abajo de la lista de candidatos para los trabajos y le ajustará la retribución.

 Aquí se empiezan a plantear cuestiones jurídicas delicadas: ¿puede ese jefe algorítmico no sólo contratar sino también evaluar e incluso despedir empleados? Es decir ¿cuánta autonomía estamos dispuestos a conceder a este tipo de soluciones? Uno de los grandes despachos de abogados laboralistas americanos, Littler, ha creado hace meses un grupo especial de letrados dedicados a "robotics" y ha publicado un interesante documento sobre las áreas de práctica laboral que más se van a ver más afectadas por estos nuevos desarrollos tecnológicos.